Estaba viendo mi blog alterno, http://www.fagl.blogspot.com/ , y encontré un poema del cual estuve muy orgullosa por mucho tiempo. Nunca entendí qué significaba, pero sobana bien.
El tiempo pasó, ya no suena tan bien como antes, pero sigue siendo el orgullo de alguien que una vez pudo sentarse sola en una banquita de Aguas Calientes después de haber soñado en Machu Picchu.
Tras las nubes vi una mariposa azul.
¡Se detuvo! Como tú.
Sigilosa. En silencio.
Nada más que eso.
Se acabó.
Pasó el tiempo.
Horas, segundos.
Segundos que se llenaron de rojo,
horas que se llenaron de verde, de negro.
Pero ninguno formaba el intenso,
el intenso azul de la mariposa,
la mariposa azul que alguna vez vi
detrás de las nubes.
También vi a un niño,
él también me miró,
quiso jugar conmigo...
pero yo me fui,
y ellas vinieron.
Todo frente a mis ojos,
todo lo olvidó mi voz.
Y cuando aquella dama se acercó,
todo lo olvidé.
Nuevamente.
Las horas verdes y negras, los segundos rojos.
Todo lo olvidé.
Menos a aquella intensa mariposa azul.
Regresé.
Le sonreí, me habló.
Pero no, yo no soy su madre.
AdiósChau
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