Olvidate de mí, si quieres.

Pero no dejes de escribir.

Era lo mejor olvidar todo...

Ella dijo que tuvo problemas y le dije que esté preparada para mucho menos.
Ella quiso saberlo todo de mí, pero no hubo palabras.
Dijo que era mala, que no arriesgue ese momento junto a ella
Era lo mejor olvidar todo, como si nada hubiera sido.

Ella dijo "que te vaya bien" yo le dije "buena suerte y hasta luego"
y nunca más la volveré a ver o, tal vez, sea en algún tiempo

Ese manicomio estaba lleno de problemas de frontera
se hizo de día y los varones lentament caminan.
Dicen que todo se sabe, pero tal vez no quiera saberlo.
Era lo mejor olvidar todo por un tiempo.

Ella dijo "que te vaya bien", yo le dije "buena suerte y hasta luego"
y nucnca más la volvere a ver o, tal vez, sea en algun tiempo.
Yo pensaba que estaba todo bien, que sería sin problemas como un juego.
Y nunca más la volveré a ver o, tal vez, sea en algun tiempo.

Ella dijo "que te vaya bien", yo le dije "buena suerte y hasta luego"
y nunca más la volveré a ver o, tal vez, sea en algun tiempo.
Yo pensaba que estaba todo bien, que sería sin problemas, como un juego.

[Buena suerte y hasta luego, Andrés Cañamaro]

Buena suerte y hasta luego.

Siempre lo supimos.
Nunca hubo lógica, ni tuvo razón de ser. Tú estabas ahí yo estaba por allá pero, mierda, que dificil fue pretender que no te conocía.. porque te conozco, incluso más de lo que a ti o a mí nos gustaría.
Esto es lo mejor, sí, es lo mejor. Quiero creerlo, realmente quiro creerlo porque no entiendo qué está pasando. Sabía que te iba a perder, lo sabía. Pero no sabía que iba a ser tan pronto, ni tan intenso.
Entonces hoy empezó un nuevo día, empezó una nueva vida para ti y una nueva ida para mí, pero no te puedo asegurar que esta vida me guste tanto. Yo sé, me aferro mucho. Pero me aferro a lo que quiero y a lo que me importa, que esta vez fuiste tú y no lo dudé.
Tienes magia, sí. Bueno, la tuviste. La tuviste porque ya tengo que entender como son las cosas. Ya tengo que entender que tú eres una persona y yo otra, Tengo que entender que somos diferentes y no buscamos para nada lo mismo. Tu estás en un mundo muy alejado al mío y yo no puedo ver como vas muriendo sin que me importe.
Tal vez sí es lo mejor, tal vez nunca debió ser. Pero yo no me arrepiento, querido. Yo la pasé muy bien.
Entonces, mañana nos despertaremos, miraremos por la ventana y todo será igual. Tu subirás a tu micro, llegarás a la universidad y yo no voy a estar ahí... porque es viernes y yo no voy los viernes.
Entonces, mañana nos despertaremos, miraremos por la ventana y yo me quedaré en mi casa, pensando en que todo esto que pasó fue una mala jugada de la vida, los dioses estabas aburridos y nos escogieron a nosotros para entretenerse un rarto. Que payasos los dioses, ¿no? Pero, querido, los dioses van a estar bien. Y nosotros.. también. Solo habrá que esperar que la piel se cierre y las ganas se calmen. Y, es que, en algún momento estuviste sin mí y yo estuve sin ti.
Ahora, vuelves a estar sin mí.
¿Que si yo puedo estar sin ti? No lo sé, querido, pero la luna tampoco. Y, mientras ella no lo sepa, confío en que me va a acompañar a caminar hasta encontrar la respuesta.
Pero qué más da, a estas alturas qué importa.
Solo me limito a citar al señor Calamaro... buena suerta y hasta luego, moreno, buena suerte y hasta luego.

Mi hermano está enamorado de una niña.

Se llama Natalia y es el primer amor de mi hermano que tiene 5 años. Ayer en la mañana, antes de ir al colegio, Juanfer apuntó el teléfono de la casa en un retazo de una invitación de cumpleaños de un amiguito suyo y, a la salida, se lo dio a la niña. En la noche, Natalia lo llamó y él se espantó, se fue corriendo y se escondió en su cuarto. Corrió y se escondió. Parece que está en la sangre.
Hoy, Juan Fernando vino corriendo, gritando que había invitado a Natalia a la casa. Ella es mayor que él.. como un año.
Y ahora, él espera que la niña llegue y, cuando llegue, jugarán y conversarán.
Pero el brillo de sus ojos no lo va a quitar nadie.
Que suerte tienen unos, ser niño no es tan fácil.. pero que bonito.

AdiósChau
Tengo que aprender a callarme. O crecer.

Que me quieras y luego te arrepientas

Se anuncia entre los dos tiempo inestable
asoman a tus ojos las tormentas,
por la noche es probable
que el viento sea variable,
que me quieras… y luego te arrepientas.

La isobaras ven hielo en tus venas
y en tu pañuelo un mar que se sofoca
y auguran las antenas
que harán falta cadenas
para subir al puerto de tu boca.

Besarte es desatar un huracán
que suba en el termómetro el mercurio,
algunas nieves dan
calor cuando se van
fundiendo entre el desierto y el diluvio.

A, E, I, O, U
a mi boda fueron todas menos tú.
Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si
marejada ni contigo ni sin tí.

Lo malo es que después la gota fría
se instala entre mis huesos y los tuyos,
corrige mi alegría
la noche de aquel día
que me condena al páramo y al trullo.

Caerá un rayo en mi torre de Babel,
arrasarán las plagas y la hambruna,
vendrán lunas de hiel,
a devastar mi piel
si el desamor no encuentra su vacuna.

A, E, I, O, U
a mi boda fueron todas menos tú.
Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si
marejada ni contigo ni sin tí.

A, E, I, O, U
a tu vera el dulce hogar era un iglú
Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si
marejada ni conti…
marejada ni conmi…
marejada ni contigo ni sin tí.

[Parte meteorológico, Joaquín Sabina]

AdiósChau

No permita la virgen

La cosa es así: me jodes. De verdad, es bien fácil. Me jodes. Hoy empiezan mis privaciones y vamos a hacer esto bien. No más Coca Cola, no más cigarros, no más comida chatarra ni sánguches de la cabañita del G. No más tú. ¿Por qué? No sé pues, no sé. Solo no quiero, porque verte implica mucho más que el hecho de que estés a mi costado. Implica una sensación de comodidad y ganas de quedarme ahí que no tenía hace mucho. Implica que no me quiera mover, no sé si nunca más, pero por lo menos por un buen tiempo. Y me jode pues, me jode porque yo sé como son las cosas. Y las cosas no son como yo quiero. Yo ni siquiera sé cómo quiero que sean, pero me jode. Me jodes. Me jodes un culo. Y me jodes más porque me encanta que estés cerca.
Ahora estoy sentada en una esfera. Yo y Penélope.
Te vi por ahí, no te quedaste mucho. Tampoco te fuiste del todo. Me llegó al pincho y volví a escuchar Sabina. "No me quieras querer, no me quieras matar, corazón". Por eso quiero ir a su concierto, porque es la frase perfecta en el momento preciso.
Ya no tendremos luna, querido, pero tenemos miles de estrellas que aparecen cuando sale el sol.

AdiósChau

Mejor no digo nada.

Puedo ponerme cursi y decir que tus labios me saben igual que los labois que beso en mis sueños.
Puedo ponerme triste y decir que me basta con ser tu enemigo, tu todo, tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
Y si quieres, también puedo ser tu estación y tu tren, tu mal y tu bien, tu pan y tu vino.
Tu pecado, tu dios, tu asesino.

O, tal vez, esa sombra que se tumba a tu lado en la alformbra a la orilla de la chimenea, a esperar que suba la marea.

Puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor, que me falta valor para atarte a mi cama.
Puedo ponerme digno y decir "toma mi dirección, cuando te hartes de amores baratos, de un rato, me llamas".
Y, si quieres, también puedo ser tu trapecio y tu red, tu adiós y tu ven, tu manta y tu frío.
Tu resaca, tu lunes, tu hastío.

O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento y te deja abrazada a una duda en mitad de la calle y desnuda.

Y, si quieres, también puedo ser tu abogado y tu juez, tu miedo y tu fe, tu noche y tu día.
Tu rencor, tu por qué, tu agonía.

O, tal vez, esa sombra que se tumba a tu lado en la alformbra, a la orilla de la chimenea, a esperar que suba la marea.

O, tal vez, ese viendo, que te arranca del aburrimiento y te deja abrazada a una duda en mitad de la calle y desnuda.

O, tal vez, esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea, a esperar...

[A la orilla de la chimenea, Joaquín Sabina]


AdiósChau

He vuelto a tropezar con el pasado..

Regresé por estos lares donde solía escribir. Borré todo lo que alguna vez Jáuregui me hizo postear, me quedé con lo mío y ahora agrego más. A veces extraño toda esta onda de escribir lo que pienso, pasé por muchos blogs pero empiezo de nuevo. No quiero un diario, no me importa tener un diario. Solo quiero tener un lugar para no olvidarme de lo que pienso de vez en cuando, alguna excusa para almacenar pensamientos y un buen motivo para no dejar de escribir.
Me llamo Flavia Alexandra Goya Lañas, nadie me dice Peperina pero no me importa; yo soy ella y ella es yo.
Un gusto y hasta la próxima.

AdiósChau