No permita la virgen

La cosa es así: me jodes. De verdad, es bien fácil. Me jodes. Hoy empiezan mis privaciones y vamos a hacer esto bien. No más Coca Cola, no más cigarros, no más comida chatarra ni sánguches de la cabañita del G. No más tú. ¿Por qué? No sé pues, no sé. Solo no quiero, porque verte implica mucho más que el hecho de que estés a mi costado. Implica una sensación de comodidad y ganas de quedarme ahí que no tenía hace mucho. Implica que no me quiera mover, no sé si nunca más, pero por lo menos por un buen tiempo. Y me jode pues, me jode porque yo sé como son las cosas. Y las cosas no son como yo quiero. Yo ni siquiera sé cómo quiero que sean, pero me jode. Me jodes. Me jodes un culo. Y me jodes más porque me encanta que estés cerca.
Ahora estoy sentada en una esfera. Yo y Penélope.
Te vi por ahí, no te quedaste mucho. Tampoco te fuiste del todo. Me llegó al pincho y volví a escuchar Sabina. "No me quieras querer, no me quieras matar, corazón". Por eso quiero ir a su concierto, porque es la frase perfecta en el momento preciso.
Ya no tendremos luna, querido, pero tenemos miles de estrellas que aparecen cuando sale el sol.

AdiósChau

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