Después de tres meses, volví a sentarme frente a una pantalla a contarle cómo me va. Una vez más frente a una pantalla.
Lamento informarlo, pero hoy no estoy destruida ni mortificada. Con la regla, puede ser, pero ni destruida ni morftificada.
Hoy me va bien.
Hoy y ayer me fue bien.
He encntrado una peligrosa estabilidad, un loco equilibrio. Tal vez ya no soy esa chica jodida de mente que si no se aguanta a ella misma, no te va a aguantar a ti.
Tal vez no me pueda a guantar, tal vez ahora sí te aguante.
Quién diría, pues, ahora escucho Candombito tranquilamente, dentro de mi curvo y desatornillado cerebro.
Quien diría, pues, lo inestable le dio estabilidad a mi vida.
AdiósChau
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario